ALÚMINA ACTIVADA (ÓXIDO DE ALUMINIO ACTIVO)
La alúmina activada se obtiene calcinando bauxita y sometiéndola a un tratamiento que crea miles de poros diminutos. Cada pequeña perla contiene hasta 415 metros cuadrados de superficie interna. ¡Esto equivale a la superficie de un campo de fútbol en una esfera del tamaño de una canica!
Esta enorme superficie hace que la alúmina sea excepcionalmente adecuada para absorber moléculas de agua y ciertos iones disueltos. Es térmicamente estable hasta temperaturas muy elevadas, lo que la hace ideal para aplicaciones que implican ciclos de calentamiento y enfriamiento.
A diferencia del gel de sílice, la alúmina no provoca expansión de volumen al absorber agua, por lo que no se desmorona ni se fragmenta en los lechos.